Pintar con los dedos es desprenderte de melancolías. Colores imposibles añoran sonidos ya lejanos. Me dejo llevar. Siento y me estremezco. Mis pies sordos me llevan enérgicamente hacia delante, entre el rojo, el verde y el amarillo… Soy persona. Es bueno que así sea.
Bienvenidos y gracias por la visita.
Marga